Para quienes vienen de Android, de otro iPhone o empiezan sin un teléfono anterior. Las opciones concretas dependen de los dispositivos y sus versiones.
Antes de empezar.
- Tené ambos teléfonos, sus cargadores y una conexión Wi-Fi confiable.
- Comprobá que podés entrar a tu cuenta y que conservás acceso a su número de confianza.
Identificá tu punto de partida
Si venís de Android, buscá la ruta de Trasladar a iOS. Si ya tenés iPhone, podés usar Inicio rápido o un respaldo. Sin teléfono ni respaldo, la configuración empieza de cero.
Mirá si el nuevo ya está configurado
La pantalla de bienvenida permite elegir una migración durante el inicio. Si ya usás el iPhone, revisá primero la guía para transferir después de configurarlo; no lo borres por impulso.
Revisá lo que necesitás conservar
Anotá tus datos importantes: contactos, fotos, conversaciones y archivos. Consultá dentro de las aplicaciones esenciales si requieren un procedimiento propio o volver a iniciar sesión.
Compará espacio y método
El contenido que querés trasladar debe caber en el equipo de destino. Para un iPhone anterior, elegí entre transferencia directa, iCloud o computadora según lo que tengas disponible.
Reservá un momento tranquilo
La transferencia directa ocupa los dos equipos. El tiempo varía con la cantidad de datos y la conexión; elegí un momento en el que no dependas del teléfono para otra tarea.
Comprobá el resultado.
- Sabés qué ruta seguir y tenés acceso a la cuenta necesaria.
- El teléfono anterior conserva sus datos hasta verificar el resultado.
Si no sale como esperabas.
No tengo el teléfono anterior
Buscá un respaldo disponible antes de configurar. Si no existe, solo podrás recuperar lo que siga guardado o sincronizado en servicios a los que puedas acceder.
Para seguir con información oficial.
Guía editorial basada en las fuentes indicadas. Las instrucciones de Apple para tu modelo y versión tienen prioridad si una pantalla cambió.
